Domingo, siete de la mañana, suena el despertador, raudo a tientas lo apago rápido, ya que la afición no es compartida, al contario que el resto de la semana no me molesta, porque voy a hacer una rutilla, combinando mis dos aficiones preferidas, fotografía y naturaleza. Llegamos temprano a la zona de Torrijos, una soledad absoluta, el aire es frio y al momento de iniciar el recorrido sopla con fuerza, me resulta tremendamente agradable y el sonido provocado por el movimiento de los pinos precioso. Después de algunas horas, que más bien me parecieron minutos, y habiendo hecho algunas fotillos, volvemos ya que el domingo debe ser compartido con el resto de la familia. Al ir aproximándome de nuevo a la zona de Torrijos el murmullo me hace intuir la proliferación de visitantes, la salida del parking es hasta complicada debido al número de vehículos.





Muy bonitos BN, creo que los merece para mi gusto la ultima de la serie me parece impresionante, sin desmerecer el resto
ResponderEliminarFelicidades